martes 12 de diciembre del 2017
Salud
Articulos destacados

Artículos Destacados

hos´p
MORTALIDAD INFANTIL

La desigualdad se profundizó con la gestión macrista

Por La Fábrica Porteña
10-11-2014

La desigualdad Norte–Sur que sufre la Ciudad, profundizada durante la gestión macrista, expresa su peor consecuencia en los índices de mortalidad infantil (que aumentó en todo el distrito pero en mayor medida en la zona Sur), y en la brecha existente en la esperanza de vida entre los habitantes de las comunas porteñas del norte y del sur.

Entre 2008 y 2013 la mortalidad infantil (muertes al nacer o hasta el primer año de vida) en la Ciudad aumentó de 7.3 a 8.9 cada mil nacidos vivos, revirtiendo una tendencia descendente que se daba desde el 2004, post crisis social y económica de 2001. Esto nos aleja de los compromisos internacionales asumidos por la Ciudad de Buenos aires: de acuerdo a los Objetivos del Milenio la mortalidad infantil debería descender en 2015 a 5.6 cada mil nacidos vivos pero a un año de cumplirse el plazo estamos cada vez más lejos de alcanzar dicho objetivo[1].

Respecto de las diferencias entre zonas al interior de la Ciudad, cabe destacar que durante 2013, en las comunas 4, 8 y 9 murieron en promedio 10.7 bebes por cada mil que nacieron, más del doble que en Zona Norte (5.2 por cada mil nacidos vivos).

Teniendo en cuenta los últimos tres años, la brecha entre la cantidad de muertes infantiles ocurridas en la zonas Norte y Sur aumentó en la siguiente relación: en 2011, por cada muerte infantil en el Norte había 2.43 en el Sur, en el año 2012 la relación creció a 2.51 y en el 2013 volvió a ascender a 3.31. Y en toda la gestión macrista la brecha de la mortalidad infantil entre el norte y el sur aumentó de un 64% al 84%, o sea que ahora es un 20% mayor que la realidad con la que se encontró el PRO al asumir la administración de la Ciudad.

Lo más lamentable es que el 55% de las muertes de bebés ocurridas durante el año pasado en la Zona Sur de la Ciudad se debieron a causas que podrían haberse evitado. En ese sentido, se considera que dos de las cinco principales causas de muerte infantil serían reducibles con una correcta política de promoción y atención de la salud materno-infantil. Estas causas son, en orden de ocurrencia, Trastornos relacionados con duración corta de la gestación y con bajo peso al nacer (18.2% de los casos), y Dificultad respiratoria del recién nacido (5.2%). Mientras la primera causa puede reducirse con un seguimiento del embarazo que permita trabajar sobre la salud de la madre, generando hábitos saludables, y el crecimiento del chico, la segunda causa es prevenible con un correcto seguimiento del recién nacido que incluya las atenciones y estudios necesarios.

De acuerdo al informe n°3.12.15 sobre Centros de Salud y Atención Comunitaria de la zona Sur, elaborado por la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA)[2], la falta de recursos humanos en distintas áreas no permite realizar las tareas de promoción ni cuidado adecuado de la salud de esta población, compuesta predominantemente por mujeres y por menores de 5 años.

La brecha aparece también en la esperanza de vida entre comunas con mayores y menores recursos. Los hombres que habitan la Zona Sur de la Ciudad tienden a vivir en promedio 4 años y 7 meses menos que aquellos que viven en la Zona Centro y 7 años y 5 meses menos, que los vecinos de la Zona Norte de la Ciudad. Algo parecido ocurre entre las mujeres. La esperanza de vida en las mujeres de la Zona Sur se reduce en 4 años y 3 meses frente a las residentes de las Comunas del Centro y poco más de  6 años, si las comparamos con quienes viven en la Zona Norte.

Edad promedio al fallecimiento por sexo según comuna. Ciudad de Buenos Aires. Año 2013

grafico-1

De esta forma, la esperanza de vida para los hombres (68.7 años) y mujeres (76.4 años) que viven al Sur de la Ciudad, se encuentra por debajo del indicador a nivel nacional (72.1 años para los hombres, 78.8 para las mujeres), siendo que CABA cuenta con el tercer presupuesto más importante de Argentina después de nación y la provincia de Buenos Aires.

Uso de servicios de Salud según condición en relación al Sistema de Salud Privada: Con afiliación vs Sin Afiliación

grafico-2

Quien depende del servicio público tiende a realizar menos consultas  al médico clínico (si se los contrasta contra quienes tienen acceso a servicios de salud privada), van menos al odontólogo, realizan menos estudios de diagnóstico (por imágenes y de laboratorio) y consumen en promedio menos medicamentos. En suma, quienes dependen exclusivamente de la Salud Pública tienen un contacto más distante con el ámbito médico.  Y aquellos que toman contacto con la Salud Pública, se encuentran con condiciones muy desfavorables. De acuerdo a las auditorías realizadas durante los años 2011 y 2012 por la AGCBA a los Hospitales Públicos de la Ciudad, 9 de cada 10 informes señalan problemas de Infraestructura (espacios físicos inadecuados, falta de seguridad y limpieza, falta de equipamiento) y de recursos humanos (falta de médicos, enfermeros, dilaciones en nombramientos, etc.).

En la zona sur un tercio de los vecinos dependen exclusivamente del servicio público de Salud. Este valor duplica al total promedio de CABA (17,6%). En la Comuna 8 (Soldati, Villa Lugano y Villa Riachuelo) alcanza el 40.4% de usuarios y en la 4 (Barracas, La Boca, Nueva Pompeya y Parque Patricios) el 36%, debido a una mayor proporción de vecinos sin obra social ni medicina prepaga. A pesar de la demanda de la comunidad y de incontables promesas de campaña, Lugano no tiene hoy un hospital público, sino un Centro de Salud sin guardia médica, con un horario de atención limitado (de 8 a 18 hs.), que no cuenta con laboratorio, con camas de internación ni con ambulancias del SAME, según se desprende del informe de auditoría 3.12.07.

En el Sur también reside el 46,8% de la población de villas y asentamientos de toda la Ciudad. En esta zona vive el 74% de los niños pobres de la Ciudad y es donde se concentra el mayor nivel de hacinamiento. Una auditoría realizada por la AGCBA al Programa de Salud para la Población de la Cuenca Matanza Riachuelo (informe n°3.12.08) reveló que no se realiza la promoción de la salud y la prevención de la contaminación ambiental, como tampoco el  seguimiento de los pacientes con alto riesgo de contener plomo, mercurio, cromo o arsénico en su sangre[3].

Frente a todas las falencias presentadas, no se observa que la actual conducción porteña tome las medidas necesarias para reducir las desigualdades estructurales de la Ciudad sino que, por el contrario, las profundiza. En el presupuesto 2015 presentado para Salud por el Gobierno de la Ciudad se observa que, lejos de destinar mayores recursos para resolver la crítica situación, se reduce en un 1,2% la participación de Salud con respecto al presupuesto vigente de 2014.

grafico-3

 

[1] http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/hacienda/sis_estadistico/objetivos_milenio_2013.pdf

[2] http://www.agcba.gov.ar/docs/inf-20130902_1380–Efectores-del-Programa-de-Atencion-Primaria-en-la-Zona-Sur-de-la.pdf

[3] http://www.agcba.gov.ar/docs/inf-20131226_1412—Programa-de-Salud-para-la-Cuenca-Matanza—Riachuelo..pdf

Menu