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ELECCIONES

“Lo viejo hoy es el macrismo”

Por POLITICA
15-04-2015

Publicado en Página/12, el 26 de marzo de 2015

El ministro de Trabajo rechaza la idea del PRO de presentarse como lo nuevo en política. Apuesta a una ciudad “inclusiva”.

Por Julián Bruschtein

“Yo no quiero más lo viejo de la política, y lo viejo es la propuesta del macrismo. Sus propuestas desde la ideología y desde la política son propuestas antiguas.” En su despacho del piso 18 del Ministerio de Trabajo, Carlos Tomada, primer candidato a legislador por la lista del Frente para la Victoria (FpV) que encabeza Mariano Recalde, en diálogo con Página/12 desgrana algunas de las propuestas que lleva el kirchnerismo para intentar ganar la ciudad. “La idea que el FpV sostiene en forma permanente es que la ciudad debe ser más inclusiva. Y forma parte de nuestro ADN porque forma parte del proyecto político la inclusión, ése es el componente central que nos diferencia de los demás”, señaló.

–Usted es uno de los dos ministros que el kirchnerismo mantuvo en los doce años de gestión a nivel nacional. ¿Qué lo lleva ahora a presentarse para la Legislatura de Buenos Aires?

–Me lleva cierta vocación de trabajar en la política de la ciudad, una tarea que venimos haciendo hace muchos años, que me ha dado la oportunidad de ser candidato, de trabajar en el territorio y de construir una fuerza política. Por otro lado, es algo que tengo que agradecer a quienes me invitaron a participar en la lista para ingresar en la Legislatura como parte del FpV. Ciertamente es un reconocimiento, y en todo caso la experiencia como ministro me sirve como aporte de una experiencia de gestión y por otro un compromiso con el trabajo, con las políticas laborales y con los trabajadores que quiero llevar con el mismo compromiso a la ciudad y a legislar en la ciudad.

–Ya fue candidato a diputado nacional y a vicejefe de Gobierno. ¿Cómo se encuentra la construcción política del kirchnerismo porteño?

–La expresión política no puede escapar a ciertos rasgos propios del distrito, como fue por ejemplo el tema de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el 2013. Estas PASO que nunca había tenido la ciudad significaron una multitud de expresiones políticas y de matices y de miradas y de tradiciones políticas. En ese sentido, el FpV no escapa a eso, pero la virtud del FpV es que reconoce un único liderazgo y que todos los que participamos en la interna tenemos un mismo proyecto, los mismos objetivos. El resto de las expresiones políticas son o alianzas circunstanciales impredecibles o recientes, e inclusive con cambios abruptos de postura. El FpV y el PRO en la ciudad son las dos expresiones políticas más claras. En el caso nuestro con un componente más pluralista, más abierto y más convocante que siempre tiene la ciudad y el PRO es más homogéneo en su concepción de derecha.

–El PRO centra su campaña en que es lo nuevo y lo demás es la vieja política.

–A mí me causa gracia cuando se presentan como lo nuevo, el PRO no es algo nuevo en la política ni por ideas ni por sus años. Mauricio Macri no es un “extra política”, él pretende ponerse en ese lugar y sin embargo ya tiene años de gestión y de presencia en la Ciudad. Sí creo que la disputa va a ser entre estas dos expresiones: la conservadora que representa el PRO y lo que implica el FpV a nivel de la Nación, pero también a nivel de la ciudad como lo nuevo, un espacio que puede transformar y modificar la ciudad.

–¿Dónde cree usted que hace falta trabajar desde la Legislatura para la ciudad?

–La idea que el FpV sostiene en forma permanente es que la ciudad debe ser más inclusiva. Y forma parte de nuestro ADN porque forma parte del proyecto político nacional y popular la inclusión. Esta es una primera expresión que se proyecta hacia una ciudad cómoda en todo sentido, de manera tal que sea cómoda para los que la habitan, para llevar los chicos al colegio, para transitar, para trasladarse de un lugar a otro. Creo que esta idea que la Presidenta expresó en su discurso ante la Asamblea Legislativa sobre dejar un país cómodo para la gente, tal vez no para los dirigentes, se aplica a la ciudad. Una ciudad que necesita ser un lugar amable y disponible para todos. Allí tenemos unos cuantos temas como el de la movilidad social, en el que la ciudad está muy atrasada. Parece celebratorio lo del metrobús o la bicisenda, pero creo que está lejos del nivel de una de las ciudades más ricas de América latina, en términos de movilidad y de accesibilidad a servicios todavía está muy lejos. El tema de la basura es un tema que se transforma en algo insoportable, no en términos de que Buenos Aires estéticamente es una ciudad sucia, que también importa, sino que en términos de medio ambiente está expresando una debilidad de gestión y una mirada de gestión que siempre es la misma: nunca la prioridad es el servicio sino que es el contrato, el negocio. Ninguno de esos temas está encarado en términos de lo que puede ser una ciudad como la que vivimos. Porque no es una ciudad sin recursos o pobre, es una ciudad que puede aspirar a ser una de las mejores ciudades de Latinoamérica. Yo no quiero más lo viejo, y lo viejo hoy es el macrismo. Sus propuestas desde la ideología y desde la política son propuestas antiguas. Creo que debemos legislar y pensar en una ciudad que mira al siglo XXI cara a cara. Una ciudad que todavía discute qué hace con los subtes atrasa muchos años, porque el subte no es un tema que se discute, es un tema que se hace.

–Hay una idea de que al llegar a la Legislatura cambia la actitud de quienes fueron electos…

–A mí me va a ser difícil hacer algo distinto de lo que digo y de lo que pienso. Yo vengo de doce años de eso y los mío está todo arriba de la mesa. Luego en relación con el bloque propio creo que diálogo, compromiso y militancia es lo que lo caracteriza, aún a pesar de los matices que uno puede encontrar. El bloque del FpV es una muy buena expresión de lo que son las tradiciones políticas de la ciudad, de las distintas expresiones nacionales y populares, de las mejores tradiciones progresistas porteñas. Confío en eso como el germen del proyecto político que nos va a llevar a ser la alternativa concreta que proponemos. Queremos otra ciudad, no la del proyecto del PRO de una ciudad maquillada. Hay otra sociedad que espera, una ciudad donde buscar consensos no sea bajar banderas y donde al mismo tiempo no paralicemos las gestiones. Hay que intentar compatibilizar las distintas miradas de las representaciones políticas de la ciudad y si no encontramos el acuerdo, se votará distinto, así funciona.

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