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Análisis del rol del Banco Ciudad en la estrategia de desarrollo

Por DESARROLLO ECONÓMICO
09-06-2014

Puestos a analizar la política de desarrollo económico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cobra especial relevancia detener la mirada en el rol actual que cumple en ella el Banco Ciudad, analizando cuál es su situación actual y cuáles podrían ser las funciones de este organismo que debiera constituirse en su institución financiera de desarrollo.

A continuación analizaremos el rol del Banco Ciudad a partir del análisis de su desempeño en materia de política crediticia, de su presencia territorial, de su rol como catalizador de la inserción internacional de la Ciudad de Buenos Aires y como  facilitador de asistencia técnica extrabancaria

Introducción

 El Banco Ciudad de Buenos Aires es, por mandato constitucional, el banco oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, su agente financiero e instrumento de política crediticia. Su función prioritaria es la de promover el crecimiento del empleo, la equidad distributiva y la calidad de vida, privilegiando la asistencia a la pequeña y mediana empresa y el crédito social (Ley 1.779; Carta Orgánica del Banco Ciudad de Buenos Aires).

En este sentido, según la normativa vigente, el Banco debiera otorgar preferencia a:

  • La asistencia financiera destinada a las micro, pequeñas y medianas empresas y ciudadanos radicados en el Área Metropolitana Buenos Aires  apuntando al crecimiento del empleo.
  • Facilitar el ingreso al crédito personal y familiar, y fomentar la adquisición, construcción y refacción de viviendas por intermedio del crédito hipotecario.
  • Promover la exportación de bienes y servicios producidos en el Área Metropolitana Buenos Aires.

Ya en sus inicios (en 1878 bajo el nombre de Monte de Piedad) los objetivos del Banco Ciudad fueron los de proveer crédito barato y actuar como regulador estatal del mercado financiero. El origen del Banco Ciudad coincide no sólo temporalmente con los orígenes de las instituciones financieras de desarrollo, sino también con sus objetivos de impulsar la producción en diversos sectores económicos.

En sus 136 años de historia el organismo cambió seis veces de nombre y fue ampliando su margen de acción, siempre manteniendo como foco el promover la igualdad de oportunidades, el empleo y la calidad de vida de los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires, a través de los productos y servicios que brinda el Banco, privilegiando el crédito social y la asistencia a la pequeña y mediana empresa. En este punto conviene señalar cuáles son los objetivos o razón de ser de un Banco de Desarrollo.

Razón de ser de un Banco de Desarrollo

El rol de las instituciones financieras de desarrollo (IFD) es preeminente en un marco de ausencia o escaso desarrollo de los mercados de capitales, como el que se evidencia en la Argentina. Su objetivo primario es el de satisfacer los requerimientos de inversión, esto es la financiación a mediano y largo plazo, y facilitar los servicios extrabancarios no cubiertos por la banca comercial tradicional (como asistencia técnica, desarrollo empresarial y tecnológico, capacitación, etc.).

El rol central que debiera cumplir toda IFD es atender las necesidades de aquellos prestatarios que son numerosos y que aportan una contribución significativa a la producción y al empleo, esto es, los pequeños productores.

Por otro lado, cabe resaltar que los bancos de desarrollo precisan conjugar sus objetivos de fomento con la preservación de su solidez económica y financiera, como garantía de su viabilidad, y en el marco de políticas de complementación financiera.

Entre las líneas de acción en las que una IFD podría hacer hincapié se destacan acciones de apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa; desarrollo de la vivienda y la infraestructura; impulso a la internacionalización de las empresas y apoyo al comercio exterior; desarrollo tecnológico-educativo y medioambiental; promoción del mercado de capitales; apoyo al sector agrícola y rural, y fomento de la integración económica.

Análisis del rol del Banco Ciudad en el período 2007-2014. Propuestas y desafíos

Si bien el “compromiso con el desarrollo” es uno de los cinco valores que el Banco Ciudad postula, de forma reclamativa desde su sitio web, (además de inclusión, transparencia, igualdad de oportunidades y calidad de atención) es poco lo que se evidencia en la realidad en este sentido.

Si bien desde el punto de vista de los balances no nos encontramos con una entidad en estado crítico, se torna necesaria una reformulación más dirigida al financiamiento de los requerimientos de los vecinos y el sector productivo de la Ciudad, muy especialmente a aquellos que no pueden acceder al crédito. De lo que se trata es de pasar de ser un mero banco transaccional a convertir al Banco Ciudad en un agente de política de desarrollo económico.

Política crediticia. Asistencia financiera destinada a las micro, pequeñas y medianas empresas y al acceso a la vivienda.

A partir de la eclosión del sistema financiero en la crisis de 2001-2002, el sistema financiero argentino inició un proceso de recuperación que acompañó el crecimiento económico. Si se analizan los datos disponibles (BCRA) para el Banco Ciudad correspondientes a la administración del PRO en la Ciudad, se observa que el activo se incrementó un 210%, el pasivo un 211% y el patrimonio neto un 203%. En este mismo período, los depósitos se multiplicaron 3,3 veces mientras que los préstamos lo hicieron 4,1 veces.

El problema que se evidencia en el caso del Banco Ciudad es que la dinámica crediticia consolida y profundiza la concentración, cuando debería contribuir a revertirla.

Así, si bien también es cierto que desde diciembre 2007 los préstamos al sector privado no financiero ha crecido considerablemente, este crecimiento se ha basado fundamentalmente en el crecimiento de partidas que no contribuyen al desarrollo económico.

 Cuadro I. Activo Banco Ciudad. Evolución 2007-2013. Fuente: BCRA.

dic-07 dic-13 variación
AC T I V O

10715,2

   33.167,71  

210%

    Disponibilidades

1002,5

      4.372,76  

336%

    Títulos Públicos y Privados

2196,3

         953,54  

-57%

    Préstamos

5933,6

   24.535,86  

    314%

       Sector Público no Financiero

2256,7

      2.724,06

21%

       Sector Financiero

204,9

         290,54

42%

       Sector Priv. no Financiero y Residentes en el Ext.

3568,1

   21.872,70

513%

          Adelantos

133,6

      2.270,46

1599%

          Doc a sola firma, descont. y comprados

397,7

      4.818,60

1112%

          Hipotecarios

1159,8

      6.071,62

424%

          Prendarios

86,2

         726,65

743%

          Personales

1059,9

      5.481,40

417%

          Otros (PYMES)

684,7

      2.205,67  

222%

          Intereses y dif. cotiz. deveng. a cobrar

46,2

         298,32

546%

Si analizamos la representación de cada tipo de préstamo sobre el total de préstamos al sector privado no financiero, observaremos que si bien en montos todos crecen en términos absolutos, los préstamos hipotecarios y los dirigidos a las PYMES caen 4,75% y 9,11% respectivamente en su representación.

 Cuadro II. Representación de préstamos al sector privado por tipo. Evolución 2007-2013. Fuente: BCRA.

     Privado no Financ. y Residentes en el Ext. dic-07 dic-13 variación % variación absoluta
          Adelantos

3,74%

10,38%

177%

6,64%

          Doc a sola firma, descont. y comprados

11,15%

22,03%

98%

10,88%

          Hipotecarios

32,50%

27,76%

-15%

-4,75%

          Prendarios

2,42%

3,32%

38%

0,91%

          Personales

29,70%

25,06%

-16%

-4,64%

          Otros

19,19%

10,08%

-47%

-9,11%

          Intereses y dif. cotiz. deveng. a cobrar

1,29%

1,36%

5%

0,07%

Total

100,00%

100,00%

Estos datos evidencian una fuerte orientación en los préstamos a financiar al consumo más que a la inversión. Así, sólo el 10% de los préstamos al sector privado no financiero está dirigido a financiar a las micro, pequeñas y medianas empresas. Cabe remarcar que esta orientación hacia los préstamos al consumo es consecuencia de una política deliberada, dado que se trata del segmento de mayor rentabilidad y menor riesgo.

La misión principal de un banco público orientado al desarrollo es la de proveer crédito a las PYMES, a las personas y a las obras de infraestructura. La orientación prioritaria hacia las pequeñas y medianas empresas contribuye significativamente a la generación de empleos y a la innovación tecnológica. Sin asistir a cualquiera en cualquier momento, ni dejar de lado una sana administración, deben financiarse proyectos con contenido social, destinados al desarrollo económico, estar atentos a aquellos sectores que aunque no den rentabilidad al banco son necesarios que los atendamos, son aquellos que tienen dificultades para acceder al crédito y dificultades económicas en general. Una política favorable hacia los sectores con mayores dificultades de acceso al crédito.

Presencia territorial del Banco Ciudad. ¿Vector político del PRO o agente de desarrollo?

En lo que refiere a su presencia territorial, el Banco Ciudad debería considerar ampliar la cobertura social y geográfica de las prestaciones financieras. Es necesario hacer mejores esfuerzos para que el Ciudad tenga, si no presencia en absolutamente todos los barrios de la Ciudad de Buenos Aires, al menos una estrategia de desarrollo a la cual quede supeditada esa presencia geográfica.

Al respecto, cabe señalar que el Banco Ciudad no sólo no ha ampliado su presencia territorial en la Ciudad de Buenos Aires desde el 2007, sino que incluso la ha reducido. Si se compara la información disponible por el BCRA para el período, se han cerrado dos sucursales en la Ciudad de Buenos Aires. En contraparte, la misma cantidad de sucursales se han abierto en la Provincia de BsAs.

Cuadro III. Filiales del Banco Ciudad. Evolución 2008-2014. Fuente: BCRA.

 FILIALES

ene-08

ene-14

Variación
CABA

50

48

-4%

BsAs

11

13

18%

Total

61

61

0%

En paralelo, la conducción del Banco busca ampliar su presencia en el interior del país y postula abrir sucursales en ciudades como Rosario, Córdoba o Mendoza. A las claras se ve que lo que se esconde con esta política geográfica es la instalación de un partido político particular de cara a las elecciones presidenciales 2015 más que la búsqueda por fortalecer el rol del Banco como sostén del desarrollo de la Ciudad.

Banco Ciudad como catalizador de la inserción internacional de la Ciudad de Buenos Aires.

Habiendo sido resaltada la escasísima inserción mundial de la Ciudad y su bajo nivel de crecimiento, cabe señalar que el desarrollo de la financiación de mediano y largo plazo para financiar el proceso de inversión es uno de los factores clave que pueden fortalecer esa debilidad característica de la administración PRO.

Cabe recordar que en 2012 las exportaciones de la Ciudad de Buenos Aires totalizaron USD 419,1 M (seis millones menos que en el 2011, y 24 millones menos que en 2008), y que ese volumen representó sólo el 0,5% de los dólares totales ingresados al país en concepto de exportaciones. Hace 20 años, en 1994, ese porcentaje era de 1,94%; en 2000 era de 0,9%.

En este punto, hay que remarcar que no tiene sentido pensar en conquistar los grandes mercados globalizados careciendo las empresas de los mecanismos básicos de apoyo. Precisamente, el financiamiento es uno de esos mecanismos de apoyo del cual adolecen las industrias de la Ciudad. Así, el fortalecimiento del rol del Banco Ciudad podría coadyuvar a sofisticar la inserción internacional de la Ciudad de Buenos Aires.

Ahora bien, corresponde reconocer que las instituciones financieras de desarrollo orientan su actividad en concordancia con las políticas de los gobiernos, de suerte que sus efectos sobre la economía dependen de la calidad de tales políticas y de la eficacia de las propias instituciones para acompañarlas en su esfera propia. De esta forma, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es necesario contar con políticas explícitas de financiación del desarrollo que reconozcan la importancia de los bancos de desarrollo como instrumentos que, adecuadamente diseñados, respondan a políticas de innovación y complementación financiera, para justamente apoyar a sectores que se ven excluidos muchas veces del acceso al sistema financiero, y que todos sabemos constituyen sectores de alta rentabilidad económica y social, pero de alto riesgo.

El Banco Ciudad como facilitador de asistencia técnica extrabancaria

Cuando se analiza ya no la política crediticia del Ciudad sino su apoyo en acciones de apoyo en materia de asistencia técnica, desarrollo empresarial y tecnológico, capacitación, etc., sobresale un rol de la Fundación Banco Ciudad con iniciativas atomizadas y sin una lógica integral que ayude a construir y/o fortalecer capacidades en las pequeñas y medianas empresas.

La contribución al desarrollo no puede ser entendida como una serie de esfuerzos aislados. Es imperativo el surgimiento de acuerdos y espacios de articulación, cooperación y proximidad; de liderazgos participativos. Una mirada integral del desarrollo obliga a los responsables de las políticas a ser innovadores, creativos y arriesgados.

Finalmente, cabe resaltar el Banco Ciudad debe ser un instrumento financiero ágil y moderno al servicio de los vecinos de la Ciudad, de los contribuyentes, de su sector productivo y de servicios y, obviamente, de los planes del Gobierno de la Ciudad, especialmente de aquellos proyectos de infraestructura surgidos de los consensos alcanzados en el nivel político en su expresión más sana y genuina.

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