martes 12 de diciembre del 2017
Cultura y Comunicación
Articulos destacados

Artículos Destacados

cultura
DIAGNÓSTICO

Diagnóstico Cultura

Por La Fábrica Porteña
08-04-2015

Problemas específicos

Concentración de la oferta cultural

La Ciudad de Buenos Aires posee una oferta cultural muy vasta y diversa, pero concentrada en pocos barrios de la ciudad (zona centro y norte, principalmente). Por ejemplo, en la ciudad existen 142 salas de teatro independiente pero el 75% se ubican en 8 barrios (Almagro, Constitución, Monserrat, Palermo, Recoleta, Retiro, San Nicolás y San Telmo). Una concentración similar ocurre con respecto al resto de los espacios escénicos, los cines, los museos, galerías y salas de exposición, etc. Cuando se observa la localización de los espacios culturales de la Ciudad se percibe con claridad su distribución desigual. La concentración de la mayoría de las salas de cine, teatro, museos, galerías de arte y librerías divide a la ciudad en dos: una zona centro (este de la ciudad) y norte favorecida; y una zona oeste y sur con menos opciones. Así, se configura una oferta cultural inequitativa. Si bien el Ministerio de Cultura cuenta con diversos programas para el fomento de la producción artística independiente (Bamúsica, Proteatro y Prodanza), las políticas culturales orientadas a atenuar el desequilibrio en la distribución geográfica de la oferta cultural son secundarias, como sucede con los CC barriales, o directamente no existen (una política que proteja a los CC autogestionados). Como consecuencia de estas decisiones, los CC barriales recibieron en 2014 un presupuesto menor al de 2013, el número de asistentes no aumenta (permanece alrededor de 30.000 personas desde 2001, mientras que de 2009 a 2013 los asistentes a megaeventos pasaron de 84.500 a 323.500; a exposición y muestra de 171.700 a 228.800; y a Conferencias/jornadas y presentaciones de 13.900 a 88.800, según la Dirección General de Estadística y Censos – Ministerio de Hacienda GCBA), el número de actividades tampoco (se mantiene alrededor de 1.100, con un pico en 2007 de 1.450) y se redujo el número de CC (llegaron a ser 38 y hoy son 36). Por su parte, los CC autogestinados no cuentan con un marco habilitatorio acorde a sus necesidades y responsabilidades.

Consumo cultural y derecho al acceso

Con respecto al acceso a la cultura, resulta interesante examinar la evolución de la cantidad de asistentes a museos de la ciudad de Buenos Aires, cuya cifra disminuyó de 711.017 en 2002 a 507.718 asistentes en 2012. Mientras que los museos de la ciudad tuvieron una reducción del 28,59% en sus asistentes, los museos nacionales ubicados en esta jurisdicción tuvieron un aumento más que considerable: de 237.518 asistentes en 2002 aumentaron a 2.216.247 en 2012.

La pregunta por el consumo es una pregunta que sigue abierta y creemos que su formulación exige desplazar el eje: del acento en la cantidad de tickets vendidos como único indicador de mérito de una obra, a la pregunta por el derecho al acceso, que es un problema central en el diseño de políticas culturales.

Expresiones culturales alternativas

En términos generales se observa que los proyectos culturales y artísticos que no buscan ser comercialmente exitosos, como es el caso de los centros culturales, que trabajan desde un acercamiento formativo a la cultura o que proponen una mayor participación, resultan invisibilizados. Mientras proliferan los megaeventos, auspiciados u organizados por empresas privadas o por el mismo Gobierno de la Ciudad, existen cierto tipo de expresiones políticas y culturales que no son legitimadas ni facilitadas por el gobierno de la ciudad. Una de ellas es la que encuadra a los músicos que trabajan en la vía pública, autodefinidos como músicos “callejeros”, ya que en la Ciudad de Buenos Aires existe un vacío legal que permite que su desempeño sea coartado y violentado sistemáticamente.

Análisis presupuestario

En 2014 el presupuesto asignado al área de Cultura representa el 3,22% del presupuesto total. En términos relativos, el presupuesto asignado al área presenta una leve tendencia decreciente. Así, mientras en 2008 el presupuesto destinado a cultura alcanzaba el 3,82% del presupuesto total de CABA, en 2014 ese número se redujo al 3,22%. Al analizar al interior de las categorías presupuestarias se observa una marcada tendencia a la centralización de las actividades culturales. Esto se deduce, por ejemplo, del aumento del presupuesto asignado a la “Dirección General de Festivales y Eventos Centrales”, con una variación interanual del 10,89%, o a las actividades de la “Casa De La Cultura” con un aumento interanual de 110,29%, frente a la disminución del presupuesto asignado al “Programa Cultural en Barrios”, con una variación interanual del -30,10% (este es la mayor disminución de asignación presupuestaria de toda el área). Otra cuestión que resulta interesante es que se observan tendencias opuestas entre la evolución del gasto corriente y de capital: mientras que el gasto corriente aumenta (en 2012 representa el 93% del total), el de capital disminuye, lo que deja en claro la superficial y transitoria que es la perspectiva con la que se encara el área.

 

postales azules FB4

Menu